La presencia de la Coordinación Regional del Pacífico Colombiano data de los años 90, fruto de los esfuerzos de la agencia de cooperación alemana MISEREOR. En ese entonces, los retos apuntaban hacia la titulación del territorio afrodescendiente y a la creación de resguardos indígenas, lo que exigía la realización de acciones conjuntas entre las organizaciones de la región, para dar cuenta del estado del territorio objeto de titulación: sus ocupantes ilegales, los proyectos y las políticas estatales, entre otras variables.

Entre los años 2005 y 2007 se llevó a cabo el proyecto “Consolidación del  proceso  de definición, apropiación y ejercicio de la autonomía de las comunidades indígenas y afrocolombianas del Pacífico colombiano” que arrojó los siguientes resultados:

  • La elaboración de un informe sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) en la región del Pacífico titulado “Derecho a la alimentación y al territorio en el Pacífico colombiano”.
  • La producción de material audiovisual y escrito de divulgación de la realidad de la región.
  • Prestar apoyo psicosocial a los acompañantes del conflicto armado, denominado “Apoyo al apoyo”.

Desde el año 2009 a 2012 se inicia la segunda fase del proyecto, que se concentra en tres componentes: incidencia política, Observatorio sobre Territorios Étnicos y Estrategia de Comunicación.

El Informe “Derecho a la alimentación y al territorio en el Pacífico colombiano” se unió al informe alterno que presentó la plataforma DESC en el año 2010 en Ginebra ante el Comité de Naciones Unidas de Seguimiento al Pacto Internacional sobre DESC. Como resultado el Comité hizo 14 recomendaciones al gobierno para el Pacífico colombiano.

Para la realización de esta segunda fase se contó con un equipo permanente de trabajo, integrado por tres personas financiadas por el proyecto Misereor y otra por la Misión de Belén (hoy Comundo). Del mismo modo, se estableció una alianza entre la Coordinación Regional del Pacífico, el CINEP y UNICLARETIANA, y se logró la vinculación de tres nuevos aportantes, dos con recursos financieros (TROCAIRE, CORDAID y la MISIÓN DE BELÉN-BMI) y uno con apoyo técnico (HREV).

Desde el año 2013, se desarrolla la tercera fase del proyecto en la que, además de continuar con los tres componentes de la fase anterior, debe posicionar y concretar los proyectos de vida y de gobernabilidad de los pueblos afros e indígenas;  propender para que la población cada vez goce y disfrute más sus derechos al territorio y los derechos en el territorio; fortalecer la unidad entre los espacios organizativos etnicoterritoriales, sociales y de iglesia en el Pacífico colombiano; generar documentación de la situación de los DDHH, el DIH, las afectaciones y gestión en el territorio y su visibilización, y hacer incidencia política, especialmente en el tema minero